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"Como la calle arruina a los pibes, los tenemos ocupados"
22 de septiembre de 2016
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Jessica Medina es una joven de 26 años fundadora del Club Sportivo La Cava, en la Villa homónima de San Isidro, para alejar a los chicos de las drogas y acercarlos al deporte y la educación. Reproducimos aquí una entrevista realizada por Micaela Urdinez para el diario La Nación.

"Este es mi barrio, mi casa, La Cava", dice Jessica Medina con orgullo, mientras atraviesa los pasillos de esta villa en la que se estima viven cerca de 13.000 personas en San Isidro. Allí nació, se crío y vive hoy junto a sus padres y sus tres hermanos. Dentro de tanta calle inundada, cumbia en el viento, reino de narcos, asesinatos a plena luz del día y cero presencia policial, ella sólo piensa en "sus chicos".

Esos que ocupa con deportes, talleres y cualquier actividad que se le ocurre para mantenerlos alejados de la droga y cerca de la escuela. Esos que son el corazón del Club Sportivo La Cava que ella fundó para que todos pudieran jugar a la pelota. Esos que entrenan en la semana para poder jugar los viernes, sábados y domingos en la Liga Municipal y la tienen de ídola.

Tiene 26 años. Durante el día trabaja en una escribanía en el barrio de Palermo. Por la tarde, su casa -y sede del club- se llena de cabezas y zapatillas buscando "algo para hacer". Y ella siempre tiene misiones para dar.

 

-¿Cómo arrancaste con este proyecto siendo tan joven?

-Acá en el barrio hay mucha necesidad y muchos clubes que son competitivos te dejan afuera a los pibes porque sólo ponen a los que juegan mejor. Yo jugaba a la pelota porque me gusta. Y mi sobrino juega bien, pero tenía amiguitos que se quedaban afuera. Entonces empezamos a jugar entre nosotros con los de seis años. Mis hermanos armaron la categoría de juveniles. Se fueron sumando y nos dijeron de anotarnos en el torneo municipal. Ya ganamos varias copas. Ahora que llevo seis años en esto puedo poner mis reglas.

-¿Cuáles son esas reglas?

-Nosotros creemos que todos tienen que jugar y poder divertirse. Para eso, los chicos tienen que ir al colegio y entrenar. Hay chicos a los que les cuesta estudiar y les pedimos que al menos hagan cursos de oficios. La idea es que no les quede tiempo libre. En los entrenamientos hacemos que todos tengan que tocar la pelota para que valga el gol y de esa manera también conseguimos que se sepan los nombres de todos los compañeros.

Medina es un huracán de energía; una líderes sociales natas. No para. Tanto que involucró a toda su familia en el proyecto. Su papá es el presidente, su mamá se encarga de las ferias y sus hermanos entrenan a las categorías más grandes. Un día la invitaron a hablar en el evento Mujeres que Inspiran, que organiza María Cher, y conmovió a la audiencia. Y se le abrieron puertas. Consiguió trabajo en la escribanía y se formó el grupo de mujeres Almas que Crecen, que hoy la ayuda mensualmente con plata para la merienda de los chicos y otros gastos.

"Todos, lo primero que te miran es la dirección, entonces la gente termina trabajando en la Uocra o como empleada doméstica. La gente cree que las personas de la villa viven de planes y no es así. Acá se vive del trabajo, el esfuerzo y la lucha", dice esta joven inquieta que estudió Trabajo Social y ahora quiere empezar Derecho porque es lo que más se necesita en el barrio. "Acá vienen, te allanan y nosotros no podemos hacer nada", dice.

-Se sabe que el consumo de drogas en las villas y asentamientos es muy fuerte. ¿Qué pasa en La Cava?

-La calle arruina a los pibes. Hay transas en todas las esquinas. Y si los ven medio flojitos se los llevan para vender. Acá ninguno se va a morir de sobredosis, sino de intoxicación con merca porque la mezclan con cualquier cosa. Los chicos se empastillan con Clonazepam y todas esas cosas. No todos los chicos tienen la voluntad de elegir ser alguien. A los chicos que están consumiendo hay que preguntarles por qué lo hacen, qué ausencias tienen. Todos los días hay que mantenerlos ocupados. Hay muy buena calidad de pibes acá, te ayudan con todo.

-¿Cuáles son las necesidades más urgentes del barrio?

-Lo más importante es poder tener calles para que puedan entrar la policía, las ambulancias, los bomberos. El año pasado se nos prendió fuego toda la casa y no pudieron entrar los bomberos. La semana pasada mataron a un chico en el barrio y tuvimos que cargarlo entre varios para poder sacarlo. Hace falta presencia policial.

-¿Qué cambios positivos ves en los chicos a partir de que están en el club?

-Los chicos vienen todos los días después del colegio en la semana a entrenamiento, apoyo escolar, a hacer voluntariado. Los fines de semana tienen los partidos y las ferias. El deporte los educa, les enseña buenos modales y compañerismo. Los que estaban en la esquina ahora son voluntarios. La confianza los hace estar todo el tiempo acá.

-¿En dónde entrenan?

-La canchita de acá enfrente ya no se puede usar porque es un barrial. El sector de la 20 no tiene cloacas y cuando llueve se abre la zanja y vienen todos los desechos para acá. Algunos pibes juegan igual, pero yo prefiero que vayan a otra cancha.

-¿Cuál es el desafío más importante con los chicos?

-Tienen muchos problemas familiares y hay muchas situaciones de violencia de género. Yo quiero ayudarlos emocionalmente porque pude hacer todo lo que hice gracias a que siempre tuve amor en mi casa.

-¿A qué edad arrancan a venir los chicos?

-A partir de los 8 años empiezan a entrenar en el club porque ésa es la edad mínima para poder jugar en el Liga Municipal. Y todos quieren competir. El domingo juegan los más chicos. Antes desayunan y después salen para allá. Sí o sí tienen que estudiar.

-¿Cuál fue tu mayor aprendizaje desde que sos una referente social?

-Sin dudas fue romper con los prejuicios contra los empresarios, los que más tienen. Eso es lo que busco transmitirle a los más chicos. Ellos no creen que las personas de afuera los quieren ayudar porque muchos vinieron a sacarse la foto y nunca más aparecieron. No les creen. Existen prejuicios desde los dos lados. Ellos creen que todos los que están afuera son rubios chetos y los demás que acá somos todos negros villeros. Hay que cortar con esos conceptos. Siempre les digo que lo importante es que tengan ganas de ayudar y para eso no se necesita plata, sólo ganas y tiempo.

 

 

Cómo se financian y qué necesitan

No recibe ninguna ayuda del Estado. El grupo de mujeres Almas que Crecen ayuda mensualmente con plata para la merienda de los chicos y otros gastos.

Gracias a donaciones y lo que pudieron vender en la feria de ropa que hacen los fines de semana construyeron un salón al lado de su casa, donde los chicos pueden merendar y hacer el resto de sus actividades.

Necesitan artículos depotivos, botines del número 35 al 40, pelotas Royal para jugar de a 11 y ropa en buen estado para vender en sus ferias americanas.

Los chicos que juegan en las diferentes categorías son también voluntarios que colaboran con todo lo que hay que hacer. "Los chicos cumplen porque ven el esfuerzo que se hace. Esto es todo fruto del esfuerzo de los chicos. Esta es la muestra de que algo estamos haciendo bien", dice Jessica.

Las personas que quieran colaborar saber más del proyecto pueden ingresar a su página de Facebook (Sportivo La Cava) o escribir a volacava@gmail.com

 

Fuente: http://www.lanacion.com.ar/1940054-jessica-medina-como-la-calle-arruina-a-los-pibes-los-tenemos-ocupados

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